lunes, 5 de noviembre de 2012

Cómo el Rolex pasó de ser un reloj simple a símbolo de prestigio



Vía Cookingideas.es
¿Cuántas marcas de relojes conoces? Seguramente que entre ellas esté Rolex, posiblemente el nombre más conocido y popular en cuanto a relojes de calidad en el mundo. Aunque fue fundada en 1903, hasta 1980 Rolex era una marca que lejos estaba de ser tan notable y cara como en la actualidad, pero que gracias a una simple cuestión de modas terminaría convirtiéndose en el reloj preferido de las clases con mayor poder adquisitivo.
Fue en aquel principio de los años ochenta cuando su reputación dio un salto astronómico al ser ampliamente publicitado como el reloj de pulsera de lujo del llamado movimiento “yuppie”, jóvenes ejecutivos y niños ricos que disfrutaban del consumo como una indicación de su nuevo estatus. Gente que se compraba cualquier reloj independientemente del precio, con tal de lucirlo bien gordo y brillante en su muñeca.
Tanto las personas que abrazaron esta filosofía como los que criticaron la imagen yuppie contribuyeron a la hora de convertir Rolex en una palabra familiar para el gran público. Y cuando los yuppies empezaron a comprar relojes, todas las cabezas se volvieron a Rolex, que a su vez provocó un aumento masivo de sus precios debido a la gran demanda.
Y así empezó a crecer la burbuja: un modelo en acero inoxidable DateJust que se vendía nuevo en EE.UU. por alrededor de 900 dólares en 1981, ascendió a 2.350 dólares para 1991, a pesar de sólo haberse producido cambios nominales en el producto.
Los modelos fabricados con metales más finos se incrementaron de precio de manera aún más explosiva, dejando a muchos propietarios con las ganas de adquirir las nuevas versiones, que anunciaban que estaban realizando en materiales propios de la ciencia ficción; como si fueran de “unobtanium“, un término usado para describir a cualquier material que posea propiedades extraordinarias que son imposibles de obtener en el mundo real.
De hecho, la fantasía también nos ha traido varios mitos relacionados con Rolex que ni siquiera son ciertos. Como el error de pensar que todos los relojes Rolex son hechos a mano. Nada más lejos de la realidad.
“Los relojes Rolex son producidos en masa por máquinas patentadas por Rolex que fabrican alrededor de un millón de relojes al año, los cuales se venden a precios astronómicos” afirma Chronocentric, la mayor organización independiente de los amantes de los relojes finos, que también dice que Rolex tienen algunos modelos de gama muy alta cuyas ediciones especiales sí que están hechos a mano, pero nada más.
Otro mito es que Rolex es de los relojes más precisos que existen. Por desgracia es tan preciso como cualquier otro reloj ajustado correctamente, “incluyendo un Casio de 25 $. De hecho, lo que realmente hace tan costoso al Rolex es el nombre y la joyería que incorpora, no la mecánica del propio reloj” afirman desde esta web de expertos en relojería.
Tampoco es cierto que tardan 1 año en fabricar cada unidad como muchas veces han mostrado en su publicidad. “Se trata de pelusa publicitaria sin sentido para dar la ilusión romántica de que hay un artesano trabajando en su reloj durante un año para llevarlo a la perfección. Esto está destinado a ocultar el hecho de que son realmente producidos en masa”.
Entonces si Rolex no es la marca de relojes de calidad superior que todos nos imaginamos ¿por qué no escuchamos hablar de otras marcas que sí lo son de una manera tan popular? Todo es cuestión de publicidad y del peso de convertirse en icono social, aunque sea a costa de los yuppies.
Además, las opciones más conocidas con frecuencia no son lo que el verdadero aficionado a los relojes busca. Por eso el gran público difícilmente conocerá otras marcas de relojes de calidad superior que los expertos en estas cuestiones sí que compran, como pueden ser Alain Siberstein, Audemars Piguet, Blancpain, Chopard, Fortis, Franck Müller, IWC, Jaeger-Le Coultre, Phillipe Patek o Ulysse Nardin, por nombrar sólo unos pocos.

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